www.gacetaslocales.com

“Ahora deciden los Plenos, los Foros Locales y los presupuestos participativos”

Además de presidir la Junta de su distrito, Nacho Murgui es segundo teniente de Alcalde, delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público Social.
Ampliar
Además de presidir la Junta de su distrito, Nacho Murgui es segundo teniente de Alcalde, delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público Social.
jueves 08 de marzo de 2018, 10:10h

google+

Comentar

Imprimir

Enviar

Nacho Murgui, segundo teniente de alcalde, delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público Social y concejal presidente del distrito Retiro, tiene entre manos una de las áreas de gobierno del Ayuntamiento quizá menos vistosa a la hora de dar titulares, pero con una trascendencia vital en el cambio que proponía Ahora Madrid. Entre otras cosas, se ocupa de modificar la estructura municipal –la descentralización de competencias hacia las juntas de distrito es una de ellas–, y de impulsar nuevas formas de participación ciudadana que amplíen el concepto de democracia.

El área que dirige Nacho Murgui, presidente de la Fravm hasta 2015, se ocupa de devolver competencias a los distritos y acercar a los vecinos y entidades ciudadanas la capacidad de decisión.
Ampliar
El área que dirige Nacho Murgui, presidente de la Fravm hasta 2015, se ocupa de devolver competencias a los distritos y acercar a los vecinos y entidades ciudadanas la capacidad de decisión.

Una de las cuestiones que ha puesto sobre la mesa recientemente es la elección directa de concejales de distrito. “Es un tema controvertido y transversal, en todas las formaciones políticas hay gente a favor y en contra, lo que creo que lo hace más interesante desde el punto de vista democrático”, dice el edil.

Entre los argumentos en contra, “que coinciden con los que se oponen a cualquier proyecto de descentralización, es que si cada uno va a ser de su padre y de su madre, menudo lío”. Pero para Murgui “hay ejemplos de colaboración institucional que dan unos resultados estupendos”.

Defiende que en lo municipal “hay cuestiones de carácter muy práctico que no están sujetas a ideología: esa hipótesis de que se iban a intentar fastidiar unos a otros, pondría de manifiesto un nivel de irresponsabilidad inasumible, quiero decir que sería fácil de ver y difícil de sostener”.

En cualquier caso, tanto en este planteamiento como en otros, Murgui es partidario de “no hacer experimentos ni correr, hay que estudiar mucho, tener mucho rigor técnico y sentido práctico por encima de todo”. Aunque haya quien critique la lentitud del cambio o se quede en cuestiones materiales, “adaptar la estructura municipal a esa forma de entender la administración pública es un proceso que lleva tiempo, no se hace en una legislatura”.

Descentralización. La devolución de competencias a los distritos es un ejemplo de este planteamiento. De momento, dice el edil, “hemos tenido mucho cuidado de no llevar ninguna competencia que no pueda funcionar. Se puede hacer sobre el papel, hacer los decretos de competencias y dejar todo lo demás igual, con lo cual formalmente se ha descentralizado, pero organizativamente y administrativamente has complicado la cosa. Por eso hemos sido rigurosos y el último paso es la firma del decreto de competencias”.

Así, ya se ha aprobado una nueva Relación de Puestos de Trabajo que permitirá incorporar 209 funcionarios, procedentes de las áreas de gobierno o nuevos, a las Juntas. ¿Y qué competencias se han traspasado ya? Pues “cuestiones que tienen ese impacto en la vida de la gente, por dónde caminas y por dónde paseas”, dice Murgui, refiriéndose a la programación deportiva y gestión del personal de este área, así como ampliar hasta 500.000 euros la posibilidad de firma de convenios, y obras en pequeñas zonas verdes y vías públicas. Tan riguroso que “no se han definido conceptualmente, es que se ha hecho un catálogo en cada distrito”.

La otra pata necesaria para sustentar esta descentralización es incrementar el presupuesto que gestiona cada distrito, que en el horizonte óptimo de Ahora Madrid se fija en el 25% del presupuesto general del Ayuntamiento. “Cuando llegamos estábamos en el 11-12% y ahora en el 17,95%”, una cifra más notable si se tiene en cuenta que el presupuesto global también se ha incrementado.

Dónde reside la capacidad de decidir en qué se gasta el dinero es otro de los cambios estructurales que promueve Murgui. Tanto el Fondo de Reequilibrio Territorial, los planes integrales de barrio, los presupuestos participativo y la territorialización de los presupuestos de cada área consiguen que “ se invierta la lógica del presupuesto municipal, es más lo que deciden los distritos que lo que va para la ciudad”.

Puertos de entrada. Esta diversidad de canales de decisión también genera algunas disfunciones. “Nosotros, a diferencia de gobiernos anteriores, tenemos unos plenos que aprueban cosas que no estaba previsto hacer, es decir, tienen actividad política, porque antes había mayoría absoluta y se aprobaba sólo aquello que el gobierno tenía previsto”, alega Murgui. Y luego, “tenemos unos puertos de entrada de propuestas que son como 4 o 5 veces mayores: ahora deciden los plenos, los foros locales, los presupuestos participativos y la alcaldesa. Sin embargo, la capacidad ejecutiva no ha aumen- tado al mismo ritmo”. Y aquí llegamos a una de las principales críticas a la gestión del equipo de Manuela Carmena: la falta de ejecución. “El nivel de ejecución de las juntas es muy positivo y lo reconoce todo el mundo. Eso nos demuestra que aquellas cosas que se resuelven más cerca de donde está el problema tienen más estímulo”, defiende.

Pero también hay una falta de percepción de los tiempos de la administración, que no son los mismos que los de la gestión privada. “Hay quien dice ‘no habéis hecho ninguna escuela infantil’. Pero es que las escuelas infantiles no vas al supermercado y dices ‘me ponga seis escuelas infantiles’, te las dan y las colocas. Esto tiene un proceso administrativo con unas garantías, entre otras cosas para que no digas ‘yo tengo un primo que hace escuelas infantiles’, tiempos de licitación y concurso público, y luego tiene un proceso material, cavar cimientos y poner ladrillos”.

Pero niega que se haya hecho un embudo: “Yo creo que hay un desarrollo de mecanismos democráticos de toma de decisiones que se tienen que ajustar a la realidad administrativa, y una realidad administrativa excesivamente anquilosada, es un proceso de adaptación que no se hace en un año”, dice el edil.

“Confieso que al incorporarme al Gobierno de la ciudad he sentido un cierto nivel de frustración, tirando a alto, porque veo que hay muchas cosas que quisiera hacer y se tarda mucho, o no se puede –reconoce el concejal–. Cuando abrimos las puertas para que la gente entre y se incorpore en el Gobierno, le estás dando poder, pero también generando esa frustración, porque no tenemos las herramientas adecuadas. Conclusión: ¿tenemos que renunciar? No, tenemos que mejorar, pero en eso se tarda”.

Los plenos, más flexibles. El área de Coordinación Territorial está trabajando en un nuevo reglamento de los Plenos de los distritos, aunque “no serán modificaciones de gran calado de momento, mientras no haya que entrar en una reestructuración necesaria tras el proceso de descentralización”.

Se trata de flexibilizar aspectos que permitan “mejorar los turnos de participación vecinal, la duración de los plenos...”. Se podría plantear incluso que los vecinos intervengan en las proposiciones políticas, “pero eso requiere un nivel de formalización que no siempre es posible”.

Un año de foros locales. Nacho Murgui está orgulloso de los Foros Locales, que acaban de cumplir un año: ya hay 4.181 ciudadanos inscritos, un 40% más que al inicio. “Nosotros comparamos con otros espacios de participación que había en Madrid, como los Consejos Territoriales o antes los Consejos Sectoriales, y nunca ha participado tanta gente como ahora”.

Es un éxito cualitativo “tener a 40 personas trabajando de manera cotidiana en las mesas” . Los Foros no sólo han elevado propuestas a los plenos, recuerda, “también han montado actividades, hecho estudios y planificado”. La nueva web facilitará además el acceso y difusión.

Lo público-social, donde no llega la Administración El otro área de Murgui es la cooperación público-social, que pretende “optimizar la relación entre Ayuntamiento y entidades ciudadanas”. En Madrid hay 2.200 asociaciones cuya lógica de trabajo “es mucho más cercana, permeable y flexible”.

De aquí parte el reglamento para la cesión de espacios a entidades ciudadanas –ya en 11 distritos– y proyectos como los Equipos de Actuación Distrital que conjugan “el cuidado de las personas, del espacio público y derechos como acceso al trabajo”.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Gacetas Locales

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.