Edición 7
7 de diciembre de 2019, 14:35:40
Especiales

Especial Calle de General Díaz Porlier


Un paseo por General Díaz Porlier

Por Víctor M. Feliú

Entre comercios, colegios, hospitales... General Díaz Porlier es una de esas vías perpendiculares que conforman la cuadrícula que idease el Marqués de Salamanca, conocida popularmente como el barrio de Salamanca. En este caso, una de las calles de la zona más alta del ensanche.


Nace esta vía en su confluencia con la de Alcalá y discurre en paralelo a ‘grandes nombres’ del distrito como Serrano, Velázquez, Príncipe de Vergara o Conde de Peñalver.

Díaz Porlier se va encontrando con las vías más comerciales

En su discurrir, se va encontrando con algunas de las vías más comerciales del distrito y de la ciudad, como Goya, José Ortega y Gasset, Juan Bravo o Diego de León, para concluir en su entronque con General Oráa, junto a la confluencia con Francisco Silvela, en un rincón negro para la historia de esta ciudad, pues allí asesinó la banda terrorista ETA a un coronel del ejército y su chófer, al salir el primero de su domicilio para ir a trabajar.

Comercios, hostelería, colegios, hospitales...

El ‘encuentro’ con estas calles dota de distinto carácter a cada tramo comercial de General Díaz Porlier, aunque bien es cierto que a lo largo de todo su recorrido predomina el comercio tradicional, con numerosos establecimientos de hostelería y algunos centros dedicados a la belleza o la salud.

Sin duda, la presencia del Mercado de Torrijos imprime mucho carácter a la calle, pues en sus proximidades han proliferado además numerosos establecimientos de alimentación, por lo que no es raro encontrar a vecinos haciendo su compra diaria y a los tenderos de toda la vida llamar a sus clientes por el nombre.

Si el Mercado de Torrijos y el comercio tradicional son focos de actividad en esta calle, también lo son los centros educativos o los sanitarios.

Coles y hospitales

Tráfico complicado


Todo ello tiene su parte positiva, con la proliferación de comercios en los alrededores, pero también su parte negativa, porque la calle es una vía complicada al tráfico con vehículos de carga y descarga cerca de Torrijos, ir y venir de escolares o las ambulancias que llegan a los hospitales.

Así, las entradas y salidas de los colegios de la calle, como la Inmaculada o el Calasancio ‘activan’ el ir y venir de gente en Díaz Porliar, creando una especie de horas punta coincidiendo con determinados horarios. En la puerta del centro universitario Cardenal Cisneros viene a suceder algo parecido.

Y en cuanto a los hospitales, su actividad se refleja en la calle durante todo el día, pues son incontables las personas, entre trabajadores, pacientes o visitas, que pasan por La Princesa y el Ruber Juan Bravo a lo largo de las 24 horas de un día.

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