Edición 7
14 de octubre de 2019, 13:50:43
Ocio

La miniserie de HBO recrea el accidente de la central nuclear en 1986


Razones por las que ‘Chernobyl’ es la mejor serie del momento

Por Jon M. Rhode

Mientras ‘Juego de tronos’ estaba emitiendo sus últimos episodios, HBO tenía en emisión la serie que la ha sustituido como la obsesión que todo el mundo quiere comentar. Esta miniserie, coproducida con Sky, que narra la respuesta de la URSS ante el accidente de la central nuclear de Chernóbil, en 1986, y llegó a principios de mayo como una apuesta para figurar entre las nominaciones a los Emmy de esa categoría, va a terminar su emisión como una de las grandes sorpresas del año.


Chernobyl ha ido ganando adeptos semana a semana, adeptos que cantaban sus virtudes tras cada episodio, hasta que su popularidad se desató con el tercero. Ahí es donde escaló posiciones en el ranking de valoración de los usuarios de IMDB y se colocó la primera, por delante de Planeta Tierra II, Hermanos de sangre, Planeta Tierra y Breaking Bad.

El factor de cercanía temporal, de ser lo que los lectores de IMDB están viendo ahora, influye en la valoración, pero también hay otras razones que se analizan a continuación.

Una historia real

El accidente de Chernóbil está lo suficientemente cerca en el tiempo para que haya bastantes espectadores que recuerden haber visto los telediarios que avisaban de hacia dónde se desplazaba la nube radioactiva, y lo suficientemente lejos para que otros espectadores sean demasiado jóvenes para haberlo vivido y, como mucho, les puede sonar vagamente.

Sea como sea, el hermetismo soviético de la época acarreó que muchas de las cosas que cuenta la miniserie fueran después poco conocidas, por lo que son totalmente nuevas para los televidentes.

Recreación muy cuidada

Craig Mazin, showrunner de ‘Chernobyl’, quería que la manera en la que se mostraran en pantalla el accidente en sí y las labores de limpieza posteriores fuera lo más ajustada posible a la realidad.

Los efectos de la radiación en el personal que acudió como primera respuesta o las terribles condiciones en las que trabajaban los liquidadores (cuyas tareas iban desde destruir cosechas a matar a las mascotas dejadas atrás en la evacuación de la zona) buscan no dulcificar lo peligrosa de la situación ni los métodos empleados. Busca trasladarnos a la URSS de 1986, y lo consigue.

Además, la tensión con la que se cuentan los trabajos para limpiar los escombros radioactivos del reactor está más que lograda.

Mentiras oficiales

Mientras las autoridades soviéticas construían, básicamente, una mentira como versión oficial de lo que había ocurrido, miles de personas se las veían sobre el terreno con la enormidad de lo que estaba pasando, y los dos hombres encargados de limpiar Chernóbil y evitar que siguiera emitiendo radiación a la atmósfera se daban muchas veces de bruces contra la pared de la propaganda gubernamental y los recelos del KGB.

Si se pide ayuda internacional, esa ayuda llega ya defectuosa porque no se ha sido sincero con lo que se necesitaba, y si se averigua que el accidente de Chernóbil puede repetirse en cualquiera de los otros 16 reactores del mismo tipo instalados por todo el país, lo que más preocupa es que esa información no se haga pública.

La sensación es que sus protagonistas luchan contra la radiación y contra la obsesión de sus propios gobernantes por negar todo lo que consideren perjudicial para ellos.

Lo que nos transmite Chernobyl es un mensaje muy relevante en la época de las fake news, los bulos por redes sociales y la tozudez de algunos políticos en desacreditar hechos científicos como el cambio climático.

La labor de dirección de Johan Renck, más las sobrias interpretaciones de su reparto y un guión que evita los sentimentalismos han hecho que la serie acabe teniendo una repercusión mayor de la que se pensaba en un principio.

Grandes libros como apoyo al relato


Algunos de los actores, como Jared Harris, han contado que tiraron de un libro como Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich, premio Nobel de Literatura en 2015, que recogió a finales de los 90 los testimonios de supervivientes del accidente a los que el gobierno ucraniano había ignorado hasta entonces. El escritor de ciencia ficción Frederik Pohl también dedicó una novela, de ficción, al desastre, titulada Chernobyl.

Así fueron los hechos reales...

Chernobyl llega en el tercer episodio a un punto en el que se nos muestra lo que implica morir de envenenamiento severo por radiación.

El estado en el que quedan los cuerpos de los pacientes, la extrema agonía y dolor que sufren, los avisos a sus seres queridos de que no pueden tener ningún contacto físico con ellos ni estar a su lado más de media hora… Advertencias que sus familiares no comprenden y no siguen, porque nadie les ha explicado lo que les ocurre de verdad a sus maridos, hijos o hermanos.

Ese tercer capítulo, Open wide, O Earth, pone a los protagonistas ante los efectos reales del accidente de Chernóbil y ante las consecuencias de esa tardanza en responder adecuadamente a la explosión del reactor. Khomyuk y Legasov empiezan a comprender qué ocurrió realmente aquella noche, y también ven de primera mano lo que les puede ocurrir si el KGB considera que su investigación es, de alguna manera, peligrosa para la integridad de la URSS.

La serie trata todo esto con seriedad, mostrando a lo que se enfrentaban todas las personas que trabajaron para impedir que el desastre fuera mayor, pero como es ficción, hay algunos aspectos más dramatizados que otros. No obstante, sí hay varios en los que Mazin, su guionista principal, ha seguido con bastante fidelidad lo que ocurrió de verdad.

Personajes reales

La trama se cuenta, principalmente, a través de tres personajes. Dos de ellos existieron de verdad, Valery Legasov (Jared Harris) y Boris Shcherbina (Stellan Skarsgard), mientras la tercera, Ulana Khomyuk (Emily Watson), es una amalgama de diferentes científicos que trabajaron en la investigación de las causas del accidente. También el bombero que nos mete en las primeras labores de extinción del incendio que se desata en el reactor, Vasily Ignatenko, es un personaje real y la manera en la que se ve cómo su cuerpo ha sido afectado por la alta radiación a la que estuvo expuesto está basada en el testimonio que dejó escrito su esposa, Lyudmilla.

Muchos aspectos de los trabajos de limpieza que los liquidadores realizaron en Chernóbil están basados en entrevistas con ellos. Realmente se movilizó a mineros para que excavaran un túnel bajo la central que permitiera instalar medidas para evitar que el material radioactivo del reactor se filtrara al subsuelo. En total, unas 600.000 personas trabajaron en las labores de limpieza del accidente y, de las 600 que había en la central cuando ocurrió la explosión, 134 sufrieron envenenamiento grave por radiación.

Emisiones radiactivas y sus efectos

Los efectos a largo plazo de las emisiones radioactivas del reactor incluyen casos de cáncer de tiroides y leucemia, más nacimientos con malformaciones, en miles de personas que vivían dentro de la zona de exclusión. Las cifras varían entre las ofrecidas por la ex URSS, la ONU u organizaciones no gubernamentales.

Las fuentes de información

Mazin era más conocido hasta ahora por haber escrito los guiones de comedias, como las dos secuelas de Resacón en Las Vegas, por lo que sorprende un poco encontrarse su nombre detrás de Chernobyl. Le interesaba ser lo más fiel posible a lo que ocurrió, así que se documentó todo lo que pudo sobre el accidente, sus causas y los pasos que dieron los oficiales soviéticos. Él mismo explica qué fuentes utilizó para empaparse de todo:

“Desde el punto de vista de la documentación, usé un poco de todo. Había testimonios en primera persona, libros escritos por científicos involucrados en el lado soviético dela limpieza, había libros de acompañamiento escritos por historiadores que no pertenecían al sistema, informes científicos, planos, documentales, fotografías, grabaciones en audio. Intenté utilizar lo más posible de todo para presentar la versión más exacta de lo que pasó porque la exactitud era la clave, especialmente en una historia en la que estás hablando de la importancia de la verdad”.

‘Chernobyl’ está disponible en HBO

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