Edición 7
29 de febrero de 2020, 1:48:46
Ocio

Un chico sencillo, discreto, al que la suerte le ha pillado trabajando


Javier Rey, el actor de moda tras su papel en la serie ‘Fariña’

Por Carmen Delgado

Mateo, el niño guapo de Velvet, se volvió canalla. Además, de los peores, de los que pasean palmito y ponen cara de bueno, aunque a tus espaldas estén descargando toneladas de ‘coca’ y escondan cadáveres en el armario. Así ha evolucionado Javier Rey –en la ficción, claro, que en la vida real es un ‘galleguiño’ muy discreto– desde el papel que le puso en el mapa interpretativo de España con una de las series más populares de la televisión, hasta que su protagonismo en la serie Fariña, como Sito Miñanco, o rei do narco, le ha lanzado al estrellato. Se presenta hoy como un actor completo que está en racha, al que le sobra el trabajo y le llegan los reconocimientos. Aunque, como asegura, esto no es fruto de la suerte, ni de rachas tampoco: es el resultado de15 años de trabajo que fructifican ahora.


No dudamos de que sea un merecido premio al esfuerzo, pero también es que encarna como pocos ese mito del malote que encandila, del chico con mirada tan profunda que lo mismo esconde su última maldad que te lía con un guiño ingenuo. Difícil retratar al malvado héroe, lleno de contradicción, capaz de robarte la cartera al mismo tiempo que el corazón, mérito que tiene el protagonista de Fariña, parece ser que tanto el de ficción como el real.

Javier Rey, 38 años, nacido en A Coruña, y reciente padre de una criatura con su novia de toda la vida, a la que conoció cuando estudiaba Arte Dramático, lleva 15 años en el candelero, ya había aparecido en otras series como Hispania, la leyenda o Isabel, además de adquirir sus tablas en el teatro. Pero Fariña ha significado un antes y un después no sólo en su carrera, también en la historia de la televisión en España: precedida por la publicidad gratuita del secuestro judicial del libro de Nacho Carretero que dio lugar al guión, y de denuncias y entrevistas a los narcos de verdad, lo cierto es que alcanzó niveles de interpretación y producción dignos de competir con una superproducción como el Narcos de Netflix, pero en versión española.

Todo el elenco está fantástico, pero Javier Rey ha brillado con luz propia, con una interpretación natural -quizá se sentía como en casa, siendo gallego y trabajando con un director y actores de la tierra, de un Sito Miñanco que ha sabido reflejar perfectamente a ese Robin Hood canalla que, lamentablemente, mitificó al personaje real en las Rías Baixas en los 80.

Porque Rey se crió en la tierra de Miñanco, los Charlines, Oubiña y compañía, la del tabaco de batea debajo de todos los mostradores, y aunque el acento no le hizo falta practicarlo, sí se documentó hablando con gente muy dispar de quien, aún hoy, lidera el narcotráfico en este país, aunque en las antípodas del mapa. “Muchos recelaban porque aún es un tema muy sensible en Galicia”, relataba el actor, que reconoce que todavía tiene defensores y detractores entre quienes lo alaban como hombre de negocios que significó prosperidad para sus vecinos, y quienes, como las Madres contra la Droga, no olvidan que trajo la muerte a una generación entera de chavales, por mor de la delincuencia e inseguridad en su tierra.

Mucho y bien elegido

En la gran pantalla, el actor gallego también ha tenido sus apariciones desde hace diez años, aunque es un medio en el que se ha prodigado menos: en el 2008 participó en 8 Citas, una cinta de Rodrigo Soroyen, pero no fue hasta 2016 cuando volvió a este formato de la mano de Paco León, con Kiki, el amor se hace. Es en 2018 cuando ha rodado dos títulos, Sin fin, de los Hermanos Alenda, y Qué te juegas, de Inés de León.

La primera le ha valido la Biznaga de Plata como mejor actor en el Festival de Málaga, por una interpretación que él mismo reconoce que le ha hecho llorar. Y es que encima es un tipo sensible, a quien no incomoda dejar fluir las lágrimas cuando el corazón se lo pide. Es ésta una película de “amor en estado puro” que cuenta la historia de un chico que puede volver al pasado a recuperar un momento crucial con el amor de su vida. La historia es tierna y romántica, pero Rey es capaz de hacer llorar al más pintado lágrimas de auténtica emoción con su interpretación, en la que le acompaña María León.

El siguiente título en estrenarse, en 2019 ya, será ¿Qué te juegas?, la opera prima de Inés de León, en la que participa con otras dos actrices de moda, Leticia Dolera y Amaia Salamanca: como Rey tiene capacidad para todo, aquí nos hará reir en una divertida historia de amor y lujo, en la que interpreta a un snob idealista, rico heredero que conoce a una monologuista sin un duro.

Moda

Pero Javier Rey no puede dejar de ser un dandy, como el Mateo de Velvet, con ese porte y esa elegancia natural que le caracteriza, y con melena ochentera, tupé o bigote engomado es un modelo perfecto.

La firma Cortefiel ha sido capaz de ver ese potencial y protagoniza junto a Martina Klein y Eva González su última campaña, una producción en plan fashion film que va más allá de los carteles y revistas. La moda no le era ajena, también rodó la miniserie Lo que escondían sus ojos, donde interpretó a Cristóbal Balenciaga, un trabajo que reconoce le descubrió un mundo apasionante y despertó su interés por las cosas del vestir, aunque lo suyo es el vaquero –sin campana, a ser posible– y las camisetas.

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