La instalación de los primeros módulos prefabricados del centro temporal de emergencia para solicitantes de asilo ya ha comenzado, en una parcela situada entre la carretera de Villaverde a Vallecas y la avenida del Mayorazgo, en el distrito de Villa de Vallecas.

De momento, según informa el ayuntamiento, se han empezado a montar 12 prefabricados sobre plataformas, unos trabajos que ejecuta el área de Obras y Equipamientos en tres fases. El coste total, incluyendo las acometidas para los servicios de luz, agua, saneamiento y el mobiliario, asciende a 2,5 millones de euros.

Este centro temporal, que pretende acoger a los refugiados entre 15 y 30 días antes de encontrarles un acomodo estable a cargo del Ministerio de Trabajo, tendrá en total 32 viviendas y un módulo de acceso, así como zonas de recreo. Estará terminado, prevé el ayuntamiento, en marzo.

La creación de este centro de emergencia responde a la necesidad de alojar a los más de 40.000 solicitantes de asilo que llegaron a Barajas el año pasado, especialmente venezolanos y colombianos, que los centros municipales no tienen capacidad para acoger. En los últimos meses la estampa de familias durmiendo a la intemperie frente a las puertas del Samur Social ha sido cotidiana.

Estos prefabricados son la respuesta municipal a la crisis, que reclama al Gobierno central el cumplimiento de sus competencias en asilo y refugio. También se está a la espera de habilitar varios inmuebles cedidos por el área de Familias, Bienestar e Igualdad al gobierno central.

Sorpresa en Vallecas

Sin embargo, los residentes del PAU de Vallecas han mostrado su sorpresa por el emplazamiento elegido, del que no habían sido informados, pese a que en los útimos días "nos hemos reunido dos veces con la concejala del distrito", señalan desde la asociación de vecinos.

En un comunicado, señalan, tras animar "a todo el vecindario a ser solidario y acogedor con estas personas" y reconocer la "necesidad urgente" de atender a los refugiados, su crítica a que el ayuntamiento haya optado por concentrar en un único lugar este recurso.

"Pensamos que equipamientos más pequeños humanizarían las ya de por si difíciles condiciones en las que van a vivir estas personas", señalan, por lo que reclaman que "se reduzca la escala de esta instalación, reproduciéndola en otras zonas de la ciudad".

Los vecinos temen, además, que en el futuro estos prefabricados, si no son retirados y controlados cuando su uso no sea necesario, se conviertan en un "nuevo foco de infraviviendas", como ocurrió en su día con La Rosilla o El Gallinero, también en Villa de Vallecas. Recuerdan asímismo que es necesario disponer de los servicios públicos suficientes para atender a los refugiados, de manera que no se masifiquen los centros escolares o los Servicios Sociales.

Para terminar, desde la AV Pau de Vallecas instan a los responsables municipales, regionales y estatales a que "se sienten de una vez a diseñar cuanto antes protocolos y planes de actuación diligentes, equilibrados, responsables y justos ante crisis humanitarias como las que estamos viviendo con el fenómeno de las migraciones. No es decente actuar siempre tarde, con pocos recursos, utilizando siempre las mismas zonas de la ciudad, que parecen diseñadas exclusivamente para dar servicio al resto de la ciudad. Nadie se merece esto, empezando por las personas demandantes de asilo y terminando por nuestro distrito, que parece destinado a ser la fábrica de solidaridad de Madrid", concluye su comunicado.