www.gacetaslocales.com

Novela negra

Carlos Zanón y el Carvalho de siempre, pero diferente

El mítico detective Pepe Carvalho, creado por Vázquez Montalbán, revive de la mano del escritor Carlos Zanón en la esperada novela ‘Problemas de identidad’, que sitúa  la trama en la Barcelona actual y otorga al protagonista una mirada contemporánea.
Ampliar
El mítico detective Pepe Carvalho, creado por Vázquez Montalbán, revive de la mano del escritor Carlos Zanón en la esperada novela ‘Problemas de identidad’, que sitúa la trama en la Barcelona actual y otorga al protagonista una mirada contemporánea.
lunes 29 de abril de 2019, 15:37h
Hace más de quince años que Manuel Vázquez Montalbán nos dejó y se llevó con él a la tumba a su personaje mítico, el detective Pepe Carvalho. Ahora, los herederos de Montalbán y Planeta han confiado en Carlos Zanón para devolver a la vida al investigador gallego...
Carvalho. Problemas de identidad Carlos Zanón Planeta  Sin saber bien cómo ni por qué, Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid. En Barcelona le quedan los restos de su tribu y el despacho en el que sigue trabajando. En Madrid anda perdido en el laberinto de una mujer casada con un prohombre de la política nacional, y que le ha desestabilizado. Quizá se está haciendo viejo o le asaltan ?como al país? problemas de identidad a todos los niveles. Los problemas le siguen buscando, y sigue odiando la música moderna y quemando libros...
Carvalho. Problemas de identidad Carlos Zanón Planeta Sin saber bien cómo ni por qué, Carvalho anda desgarrado entre Barcelona y Madrid. En Barcelona le quedan los restos de su tribu y el despacho en el que sigue trabajando. En Madrid anda perdido en el laberinto de una mujer casada con un prohombre de la política nacional, y que le ha desestabilizado. Quizá se está haciendo viejo o le asaltan ?como al país? problemas de identidad a todos los niveles. Los problemas le siguen buscando, y sigue odiando la música moderna y quemando libros...

Zanón ha asumido esta aventura con la responsabilidad de hacer resucitar al protagonista de 18 novelas, sin perder su esencia personal como escritor. El resultado es Carvalho: problemas de identidad, una novela protagonizada por un personaje, pero escrita por dos autores...

El autor ha confesado que desde el primer instante en que recibió el encargo tuvo claro que "quería hacer un libro con Carvalho, pero no de Vázquez Montalban".

“Fue una propuesta que me llegó desde los herederos de Vázquez Montalbán y Planeta. Pensaron que había un par de generaciones que conocían el personaje de Carvalho, pero no leían sus libros. Quisieron engancharlo de nuevo y ponerlo en el plano de la actualidad, tal y como se hizo con (Stieg) Larsson o la adaptación de la BBC de Sherlock Holmes. Actualizar el personaje. Decidieron que yo era la persona adecuada, me lo propusieron, y ahí empezó todo.

Zanón afrontó la oferta como “un reto” y se puso en la situación de "lo que es habitual en el mundo de los cómics, hacer nuevos libros de un personaje, como pasa con Supermán". En cualquier caso, el miedo escénico ha surgido tras su lanzamiento en librerías y "no tanto cuando acepté el encargo o cuando lo escribía".

Confiesa que le aconsejaron que no afrontara el reto, entre otras razones porque "si salía mal me podía lastrar". Pero, finalmente se decantó por la tentadora oferta, porque "me permitía hacer por primera vez una novela policiaca y, además, nunca había trabajado con un personaje ni tampoco la había escrito en primera persona, y con un argumento que se moviera entre dos ciudades". Era tentador, añade, "la posibilidad de trabajar en un 'blockbuster' (taquillazo), como si a un director de cine le proponen hacer un Indiana Jones".

Desencanto crepuscular

En el proceso de investigación previo, Zanón leyó todas las novelas de la saga de Manuel Vázquez Montalbán, a excepción de la última, lo que le permitió "bucear en los comienzos del personaje, que además se fraguaron en la columna del autor en las páginas de Interviú, en la que establecía un diálogo con sus vecinos del piso de arriba, que era el despacho de Carvalho y Biscuter".

Tras hablar con policías, cocineros, carvalhanos de pro, Zanón se dio cuenta de que debía intentar "sacar el Carvalho de dentro de los libros" para evitar quedar paralizado.

Por esa razón, la mejor estrategia para ese "juego metaliterario" era crear a un Carvalho con la misma edad de Zanón: "El personaje podía hablar con su creador, porque uno no sabe si la vida copia al arte, o el arte a la vida".

En el libro, le dicen al protagonista: “Eres puro cliché, Pepe: borracho, solo, desnudo y desesperado”. Desencantado, casi crepuscular, “quizás es un personaje más atormentado, sí”, explica Zanón. “Está enfermo y, sobre todo, tiene la sensación de que durante una parte de su vida se ha protegido demasiado bien. Es como en el cuento de Los tres cerditos, donde el que se hace la casa de cemento cree que está protegido porque el lobo no entra y no le hace daño pero es que está encerrado. Carvalho se ha protegido tanto emocionalmente que, cierto, no se ha hecho daño, pero tampoco tiene nada.

Y si bien es más intenso, el nuevo Carvalho sigue cocinando. “Me dieron libertad en todo, menos en eso. Me di cuenta de que era una seña de identidad que, además, había definido la novela negra mediterránea con un detective que no es el del ‘hard boiled’, que se destroza el hígado con alcohol, sino alguien que puede disfrutar de la bebida y la comida. Pero, es que a mí, aquellos trozos de los ‘carvalhos’ me aburrían y me los saltaba... Aunque a este Carvalho enfermo la comida no le sienta bien, pero disfruta con el placer de cocinar”. Y también sigue quemando libros...

Carlos Zanón y el Carvalho de siempre, pero diferente
Ampliar
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Gacetas Locales

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.