Manolito Gafotas, el entrañable personaje de Elvira Lindo oriundo del mismo Carabanchel, iba a jugar al parque del ahorcado. Lo cierto es que el parque que lleva su nombre en su barrio sigue esperando convertirse en algo que merezca tal nombre, porque a día de hoy escasamente hay ni un árbol donde ahorcarse, se quejan los vecinos.

Por esta razón, los vecinos de Carabanchel Alto se reunirán de nuevo este domingo, 18 de febrero, en la celebración de la XVI Arbolada Parque Manolito Gafotas para reivindicar la construcción de este parque pendiente de realizar desde la construcción del PAU de Carabanchel, allá por 2004.

Como señala la Asociación de Vecinos de Carabanchel Alto en un comunicado, resulta "incomprensible" que todavía el Ayuntamiento de Madrid no haya sido capaz de "hacer cumplir a la junta de compensación sus obligaciones con esta zona verde, o que haya realizado las obras en sustitución de aquella, ejecutando los avales que para ello fueron depositados".

El parque Manolito Gafotas cuenta con más de dos kilómetros de longitud a lo largo del borde de la M40: en su origen se previó como una barrera natural contra los efectos visuales y acústicos que generan tanto la M40 como la M45, y ha sido objeto de numerosas reivindicaciones vecinales a lo largo de los años, ya que al margen de colocar una placa con el nombre del popular niño carabanchelero, nunca fue ajardinado.

El parque va desde el Colegio Ártica hasta el Centro de Protección Animal ubicado en la carretera de la Fortuna, 33. En la actualidad cuenta con más de 300 árboles que los vecinos han plantado en sucesivas arboladas, más las especies autóctonas que han crecido salvajes durante los últimos quince años.

Carmen Delgado