Junto a empresas privadas, comercios y vecinos, mantienen a la calle con vida. La calle del Príncipe de Vergara, anteriormente del General Mola, ha sido tradicionalmente sede de grandes empresas, que junto a pequeño comercio y vecinos poblaban sus manzanas. En la actualidad lo sigue y estas empresas privadas comparten además espacio con algunas instituciones públicas u organismos oficiales, que tienen su sede en esta calle y que, además, provocan el ir y venir de gente para realizar diversos trámites.

Es el caso del Instituto Nacional de Consumo, situado en el número 54 de esta calle, que es un organismo autónomo, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo que, en desarrollo del artículo 51 de la Constitución y de la Ley 26/84 General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, ejerce las funciones a tal efecto. Allí mismo se encuentra además el Centro Europeo del Consumidor en España.

Más organismos públicos: el Registro Mercantil Central, justo donde la calle dice adiós al distrito de Salamanca para adentrarse en Chamartín, en el número 94 de Príncipe de Vergara.

El Registro Mercantil Central es una institución oficial de publicidad que permite el acceso a la información mercantil suministrada por los Registros Mercantiles Provinciales, una vez que los datos son ordenados y tratados de acuerdo con el artículo 379 del vigente Reglamento del Registro Mercantil.

La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) integra con carácter voluntario a dos millones de empresas y autónomos de todos los sectores de actividad, que se vinculan a CEOE a través de más de 4.500 asociaciones de base, y cuenta con unas dependencias en el 74.

Además, la República de Cabo Verde tiene la sede de su embajada en España en el número 93 de Príncipe de Vergara, con servicios tales como inscripciones en el consulado, renovaciones de pasaporte, casamientos, validaciones de documentos, entre otros muchos.

ESPERANDO AL MINISTERIO. El Ministerio de Asuntos Exteriores volverá a la plaza del Marqués de Salamanca, una vez finalicen las importantes obras de acondicionamiento del inmueble, para lo que se ha invertido un presupuesto de 69 millones de euros. En principio, el regreso podría darse en 2020, 16 años después de que, en 2004, la sede tuvo que ser abandonada por problemas de contaminación de naftaleno. Cuando finalicen las obras se estima que regresarán 1.200 trabajadores a estas dependencias.