Bien comunicada por transporte público y con aparcamientos subterráneos para coches. Llegar a la calle del Príncipe de Vergara es fácil, pues se trata de una vía perfectamente comunicada por transporte público. Centrándonos en el tramo que pertenece al distrito de Salamanca, antes de adentrarse en el de Chamartín, la calle va desde su cruce con Alcalá hasta encontrarse con María de Molina.

Para los usuarios del suburbano, Príncipe de Vergara tiene paradas en la estación que lleva su nombre, líneas 2 y 9, en Núñez de Balboa (5 y 9), a la altura de la plaza del Marqués de Salamanca y en Avenida de América, donde confluyen las líneas 4, 6, 7 y 9, además de numerosos autobuses. Cuanta además con paradas cercanas como las de Velázquez o Diego de León.

Si se prefiere el autobús de la Empresa Municipal de Transportes, por aquello de ir viendo la calle, varias líneas tienen paradas en este recorrido, entre ellas la 52 (Puerta del Sol-Santamarca), la 29 (Felipe II-Manoteras) o la N2, línea nocturna que une la plaza de Cibeles con Hortaleza.

Ahora bien, si se decide por el vehículo privado, hay que señalar que la calle no cuenta con plazas de aparcamiento para coches en su calzada, si bien a lo largo de la calle se van indicando los distintos aparcamientos públicos subterráneos situados en esta misma calle o en algunas de sus vías aledañas, para que los que se acerquen en coche puedan aparcar el vehículo. Numerosas motos aparcan en la actualidad en sus aceras o en enclaves concretos como la plaza del Marqués de Salamanca, sin que exista ningún punto negro en el que se interfiera el tránsito peatonal.

Las nuevas formas de moverse en Madrid, como los patinetes eléctricos, también han llegado hasta las aceras de Príncipe de Vergara que, por otro lado, no cuenta con ninguna estación de Bicimad, si bien existen varias en calles colindantes. El taxi y vehículos VTC completan las posibilidades.